Hepatitis por cuerpos de inclusión: impacto y evolución de la enfermedad
Los adenovirus aviares son los agentes etiológicos de enfermedades como la hepatitis por cuerpos de inclusión y el síndrome de hepatitis-hidropericardio, que generan pérdidas económicas importantes para la avicultura industrial en distintas regiones del mundo.
La Hepatitis por Cuerpos de Inclusión (HCI) es una enfermedad vírica de curso agudo que afecta a las aves comerciales. Fue descrita por primera vez en Connecticut, Estados Unidos, en 1963 y luego comenzó a detectarse con mayor frecuencia en distintas regiones. Actualmente, se encuentra extendida a nivel mundial (Alemnesh y col., 2012; Kiss y col., 2021).
Distribución global de infecciones causadas por FAdV en pollos (I. Kiss et al., 2021).
Los brotes de hepatitis por cuerpos de inclusión han sido reportados en varios países de América Latina, entre ellos Brasil, Chile, Perú, Ecuador, México (Rahimi et al., 2015) y Argentina (Sara et al., 2022).
Se trata de enfermedades causadas por el Grupo I de Adenovirus aviares (King et al., 2012). Históricamente, estos virus eran considerados agentes infecciosos secundarios, pero actualmente existen evidencias para concluir que, en diversos casos, pueden actuar como agentes primarios aun en ausencia de enfermedades concomitantes (De la Torre, 2018).
Cuadros producidos por FAdV-I
- Hepatitis por Cuerpos de Inclusión (HCI).
- Síndrome de hepatitis-hidropericardio (SHH).
- Síndrome de erosión de molleja.
Clasificación
Los FAdV se clasifican en cinco genotipos —A, B, C, D y E— y doce serotipos (ICTV):
- FAdV A: serotipo 1.
- FAdV B: serotipo 5.
- FAdV C: serotipos 4 y 10.
- FAdV D: serotipos 2, 3, 9 y 11.
- FAdV E: serotipos 6, 7, 8a y 8b.
A su vez, dentro de cada serotipo pueden identificarse diferentes patotipos virales.
Características de la enfermedad
Con frecuencia, los FAdV se aíslan de aves aparentemente sanas. Las infecciones pueden ser asintomáticas o asociarse con diferentes cuadros clínicos y patológicos, de acuerdo con los factores involucrados. Inicialmente suele observarse un aumento repentino de la mortalidad, con un pico entre los 4 y 6 días desde el inicio y una duración habitual de 9 a 14 días (Hafez, 2011).
Los signos que caracterizan a las aves afectadas incluyen:
- Postración.
- Anorexia.
- Plumas erizadas.
- Morbilidad generalmente baja.
La mortalidad puede variar entre un 2% y un 40%, dependiendo de los serotipos y patotipos involucrados, de la presencia de factores inmunosupresores concomitantes y de las condiciones de alojamiento y manejo.
Si bien existen antecedentes de cuadros clínicos por FAdV que ocasionan HCI en aves de líneas livianas, la enfermedad suele afectar con mayor frecuencia a líneas pesadas.
Lesiones macroscópicas características
- Hepatomegalia.
- Hígado pálido y friable.
- Hemorragias petequiales o equimóticas.
- Hidropericardio en casos de infecciones por FAdV serotipo 4.
- Tumefacción y palidez renal.
- Esplenomegalia.
La presencia de cuerpos de inclusión intranucleares en el hígado, el páncreas y el bazo es una clara evidencia de la replicación de adenovirus en estos sitios. Los cambios degenerativos causados por el FAdV en el bazo y la bolsa de Fabricio —órganos relevantes para la respuesta inmunitaria celular y humoral—, sumados al agotamiento del sistema inmunitario de la mucosa del tracto respiratorio, aumentan la posibilidad de infección con otros patógenos aviares (Radwan et al., 2018).
En el transcurso de los últimos años, en Argentina se han detectado FAdV de los serotipos 4, 8b y 11 infectando lotes de reproductores pesados y pollos de engorde. El diagnóstico clínico y de laboratorio, junto con la ejecución de programas de monitoreo epidemiológico consistentes y robustos, son esenciales para determinar los serotipos involucrados en cada país o región y establecer programas de control adecuados a los desafíos existentes.